He puesto atención a todas las intervenciones “hiperbólicas” acerca de la próxima jornada electoral en nuestro país, y sobretodo, aunque eso no es lo más importante, por el momento histórico que se reflejaría el día 5 de julio ante la posibilidad de no votar, votar en blanco, romper el voto o cualquier modalidad. Permítanme ubicarme ante ustedes, yo soy amigo de la guera Elizabeth Posada desde hace algunos años y soy el que mande desde Monterrey la presentación de Borges, Piazzola y Picasso.
He leído con mucho respeto los recuerdos del paseo de un día domingo por la mañana en las respectivas infancias o ahora en su versión de “papá llévame al cine”, ese día domingo también es de matinée también por acá en tierras norteñas y me ha parecido excelente el llamado a turistear, igual llamaríamos a seguir consumiendo en México o en nuestro estado y en nuestra colonia; situación que por cierto varios candidatos proponen en estas campañas e incluso algunos gobernadores de diferentes filiaciones ya llevan a la práctica como es el caso de Aguascalientes. Lo triste es que después de un proceso de apertura que no hizo ser una gran maquiladora y consumidora de productos chinos, creo muy complicado revertir la tendencia que ha pulverizado nuestra economía, no obstante rescatar la actividad turística siempre será loable.
Ahora veo con mucho más gusto y atención que se están sacando los pergaminos del baúl de los recuerdos a manera de curriculum militante y eso me emociona. Déjenme compartir un recuerdo reciente, muy breve para ubicarlos en mi sentimiento: “En un mitin de AMLO con rumbo a las malogradas elecciones presidenciales del 2006 en tierras neoleonesas, específicamente en Guadalupe, N.L. municipio conurbado a Monterrey, con un sol que quemaba a las 15:00 y con unos diez mil simpatizantes aguantando a pie firme la llegada del caudillo, me vino a la mente al ver en el templete a gente que venía militando no hace mucho en el PRI o con la derecha a un lado del tabasqueño y que decir de la presencia de Arturo Núñez y otros especímenes de esa calaña entre ellos Camacho y Ebrard, reciclados salinistas, pero más que indignarme recuerdo que me dije: “tienes más militancia honesta en el dedo meñique que todos esos cabrones juntos, tanto en el movimiento estudiantil como en el obrero. Ver a un Federico Arreola, cuyo logro mayor fueron sus ridículas intervenciones en el programa de Adela Micha junto a Alberto Anaya, dueño de la franquicia petista o Agustín Basave casi me provoca el vómito; la única que se salvaba de todos los de arriba era Doña Rosario Ibarra de larga trayectoria a favor de los desaparecidos.
El desencanto, mío y de muchos no echa a un lado la certeza de las curules que se echarán a la bolsa tanto PRI como PAN que con su voto duro (tengo la idea que los del “voto en blanco” o “voto anulado” no son ni del PRI ni del PAN), más los anulados que seguramente no serán de ellos, existe la posibilidad de que se apropien por completo del espectro político y que nos vuelvan una versión americanizada de la política. No sé ustedes pero a mi las tribus perredistas, los petistas, convergencias y demás no me dicen nada, no me merecen el mínimo respeto. Pensar en lo que representan donde han gobernado me da asco, son como los parientes pobres que enseñan el cobre una vez llegando al gobierno.
En fin, vuelvo al voto, a mi voto, repaso en las casillas mi boleta y no hay nada que me represente, es una pena, dedique mucho tiempo de mi vida a hacer trabajo en las bases populares, en el movimiento estudiantil y en el obrero y en el 2009 aparece Martha Zamarripa cuyo mayor mérito es ser amiga de AMLO y de Ebrard, total no me dice nada a la gobernatura de N.L, los candidatos a municipes y diputados menos, creo que no me quedará de otra que esperar a un AMLO reloaded en el 2012 y con alguna novedad de que el pueblo despertó, la verdad yo ya no le canto las mañanitas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario