miércoles, 30 de diciembre de 2009

Me alejo…..

Ya ni me da por discutir, parece que ya las viví todas, me asquean las mismas ideas, ¿podrá ser hartazgo? Veo la película clara y creo que no es cosa de creer, es cosa de leer, es cosa de salir y caminar unos instantes por el mercado popular o ir a la plaza de moda. Lo que se perdió es algo más que económico, la gente insiste en llenar su vacío con cosas, en fin es imposible disuadirlos de lo contrario, ya nadie quiere crecer, lo que quieren es adquirir. El triunfo del consumismo llegó antes que el del comunismo, jaja suena a rima pero nada de eso, la cosa es grave.

Hay quien dice: “Las cosas se han hecho mal por eso es que en México estamos tan jodidos, mira Corea, Singapur, Brasil” y una larga lista como denotando mucho conocimiento, avizoro en su frase un camino correcto, pregunto por la buena vía y entonces ya no hay ideas, insiste en repetir a medias las que le han sido instiladas en el noticiero de la mañana. Su cara denota la angustia del alumno al que se la ha preguntado algo que no quiere reconocer que no sabe, en fin. Trato de convencerlo de que las cosas no se han hecho mal, por el contrario se han hecho demasiado bien en este país, solamente que el objetivo, aunque parezca imposible es otro: Enriquecer a unos pocos aunque eso implique empobrecer a las mayorías; a esas llénalas con pan y circo, no lo cree y le da un largo trago a su cerveza y una fumada a su cigarro; me alejo…..causa perdida, leo la columna del critico que insiste en llegar a medio mundo a través de las redes sociales instaladas en las redes de redes, pienso estamos enredados, en fin me alejo de nueva cuenta, a la vista están los 51 y quién sabe que siga.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Como si les importara

Desde hace muchos años al calor de las luchas estudiantiles y obreras por la equidad y la búsqueda de oportunidades y en contra de las injusticias y el charrismo, etc. me he dado cuenta que el llamado a liberar de su enajenación a las masas proclamada por las altas directrices se topaba casi siempre con el desánimo y la apatía de quien se suponía deberían responder de manera casi natural e inmediata al llamado a recuperar la conciencia perdida detrás de las campañas de pan y circo lanzadas por los detentadores del poder, de esos que no les importa que cambie el statu quo más allá de sus intereses.

Como es imposible dejar de ser quien se es de un día para otro, a veces una vida no basta, y menos cuando uno no se propone dejar de serlo, se encuentra uno con que hay otras maneras de luchar que no son tan acordes a la llamada “democracia participativa” pero que a veces dan mejores resultados.

Ayer me llegó una carta para firmar y repartir por Internet a “todos mis contactos” por el bien de “mis hijos y mis nietos” y hasta el infinito y más allá. Dicha petición me parece hace sentir a quien la envía y a los que la replican que esa es la forma de cambiar el estado de las cosas, en este caso tenía referencia a la cumbre del cambio climático que se celebró en Dinamarca y decía la misiva que tenía la intención de “presionar” a los poderosos el mundo, en verdad no creo que eso ejerza ninguna presión y en su caso no creo que les importe.

Como si a los ricos les importara eso, creo que a lo largo de la historia de la humanidad lo que importa a los menos es hacerse del poder y de la riqueza y de “todo aquello” que les haga sentir que la vida vale la pena vivirla, eso no es malo, lo malo es que la gran mayoría insista en que va a conmoverlos con firmar millones de veces cartitas que seguramente les servirán para reírse un rato.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Nada como la victoria

Mi querido Monterrey, mis rayados que han sido fuente de admiración, simpatías e identificación por ya tres generaciones en la familia ganaron su tercer campeonato, lejos han quedado los días en que jugaban para tres mil personas en el Estadio del Tec cuando hace más de cuarenta años mi padre me llevara junto a mi hermano a verlos jugar, desaparecieron ya muchos de los asistentes, la ciudad cambió, hasta las marcas de refrescos son otras, pero perdura a lo largo de este tiempo un amor a esos colores que ahora son también de mi hijo. Gracias Monterrey por esta copa.

Ver a tantas personas desfilando me deja la convicción de que se ha manejado muy marcantilmente el cariño y el afecto al fútbol, ahora hay pasión y locura en muchos seguidores. Yo que los veía jugar casi a nivel familiar en verdad me agrada que tantos los sigan, los que ya se fueron seguramente en el cielo estarán contentos.

Arriba el MOnterrey!!!!!!!!!!!!!!

jueves, 3 de diciembre de 2009

Recuerdos de mi padre

Corrían los años finales de la década de los setentas en el D.F. mi padre secretario general y delegado de la sección 100 del STERM en Monterrey nos llevó a mi hermano mayor y a mi a la casona de Zacatecas 94 en la Colonia Roma (en verdad habíamos ya ido otras veces); ahí en la planta baja se imprimía y repartía la revista “Solidaridad” y en la planta alta se encontraban las oficinas de Rafael Galván. Cuando pasé con mi padre a su oficina recuerdo que Galván volteo a verme de reojo cuando mi padre le dijo: “¿Cómo ves Rafael éste dice que quiere estudiar para agrónomo? Detrás de su gran escritorio y tras sus lentes que escondían una sonrisa disfrazada y un ojo medio cerrado decía, “nada más que sea para ayudar al pueblo que seguramente terminará muriendo de hambre con estos gobiernos”

Cuanta razón tenía, la insuficiencia alimentaria y el hambre se instalaron en las mesas del pueblo.

Ese es el Rafael Galván de mi memoria, líder de los electricistas. Yo no tenía la capacidad de apreciar las cualidades de su liderazgo, pero para mi padre Rafael era algo un poco menos que un Dios. Me hablaba de las largas reuniones que tenía con los representantes de los estados, de los logros, de las expectativas, de los encierros con el presidente de la república en turno para pelear por los derechos de sus “electricistas”, de sus desencuentros con Fidel Velásquez y los charros, esas palabras provenientes de mi padre marcaron mi infancia y parte de mi adolescencia.

Para mi, algunos años después y vinculado ya a las luchas en el sindicalismo de izquierda era sumamente difícil equilibrar o al menos sosegar mis ideas respecto a Rafael y su relación con el poder y el PRI, había sido Senador de la república por esas siglas y durante algunos años se mantuvo vinculado a ese partido. Ahora creo, sin temor a equivocarme que Rafael Galván representaba el “ala progresista del PRI” mucho antes que JLP declarará que había sido el último presidente de la revolución.

¿Por qué escribo esto? Creo que lo motivó la fotografía de José Woldenberg en “El Universal” donde se anuncia su libro “El desencanto” que se dice versa sobre un maestro de izquierda desilusionado. Por cierto mientras escribo este casi asociar libre de ideas y recuerdos me viene otro, anexo y muy cercano al narrado al inicio acerca de Rafael Galván, y es uno que tiene que ver con las siglas del SUTIN; integrante efímero (en mi memoria) del SUTERM y de las diferencias de Galván con gente como el mismo Woldenberg, Arturo Waley o Antonio Gershenson. Entre esos recuerdos me resalta esas diferencias y desconfianzas expresadas por Galván acerca de ellos; la muerte de un miembro de ese grupo acuchillado o baleado cerca de la sede del SUTERM y sobretodo recuerdo vivamente la “represión” y la presencia constante de agentes encubiertos de la SG alrededor de los rumbos de “Zacatecas”.

Años después por los noventas en una comida en lo que antes era la oficina de Galván, charlaba con una vieja gloria de la izquierda mexicana: el trotskista Luciano Galicia, gente muy cercana a Galván, que me narraba múltiples anécdotas; lejos había quedado la agronomía, en su lugar se había instalado el psicoanálisis pero en la familia mi hermano menor había seguido la huella de mi padre y había alcanzado la secretaria general del sindicato al que alguna vez aquel dirigió.

Al correr de los años podríamos casi concluir que el charrismo sindical triunfó, ojala sea sólo temporalmente y nombres como Pérez Ríos, Rodríguez Alcaine y su descendencia ocupan de forma vitalicia esos lugares representativos del SUTERM; el daño está hecho, el lugar del sindicalismo democrático es ocupado ahora por neo charros como Hernández Juárez y otros caídos recientemente en desgracia, que pena y que difícil pronunciarse al respecto sin sentir que se traiconan los recuerdos.

Sin duda la presencia de viejos expriístas en los movimientos sociales es de mucho tiempo antes al movimiento amlista, es cuestión de hacer memoria.